
Prefazione e introduzione al libro

Interpretar la realidad desde un lenguaje accesible al gran público, ha sido una de las apetencias que nutrieron y nutren la literatura popular. Los pecados están de fiesta se inscribe en esta vertiente, y Dante César Tortone oficia de juglar moderno: su tema es el hombre, las tentaciones y límites inherentes a su débil condición. En este camino, denuncia excesos, compadece sufrimientos, rescata alegrías.
El autor señala, “Para cantar por cantar / es mejor quedar callado”, y entonces se compromete en una versión irónica y crítica de la sociedad: las analogías de estas peripecias con el mundo real se construyen verso a verso.
Sentenciosa por momentos, irreverente y coloquial en otros, la obra instala una galería de personajes fácilmente reconocibles: después de todo, son representantes de la fauna que transita a diario por las ciudades.
Lilia Lardone